MÓDULO 4 – OBRA GRIS: RELLENO DE PISOS, ELABORACIÓN DE MORTERO Y MÁS.

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Una adecuada labor de obra gris parte del conocimiento de los profesionales y la buena ejecución que realicen los obreros.

Las tareas de obra gris no estarían completas si no se realizan las labores de: relleno de pisos, elaboración y aplicación de morteros, champeado, revocado y enlucidos de paredes. En la presente entrega del Programa de Capacitación Continua de El Oficial (PCC) te mostramos qué debes tener en cuenta para realizar estos trabajos de forma correcta.

RELLENO

Es la actividad que se realiza en la construcción con el fin de subir el nivel natural del terreno o restituir dicho nivel después de realizarse una excavación. En las obras de construcción son necesarios los rellenos para obtener los niveles necesarios para la ejecución de las diferentes obras, tales como: pavimentos, pisos etc.

Pero ¿de dónde obtenemos el material para relleno? Estos pueden ser tomados del propio lugar de la obra; en este caso se dice que el relleno es compensado. En otros casos, el material se toma de lugares lejanos a la obra, diciéndose entonces que el relleno es a préstamo.

Generalmente estos materiales deben ser calizo o con un contenido muy bajo de arcilla (entre un 5 o 10%), a fin de lograr su estabilización mediante una compactación simple.

De acuerdo al empleo de la superficie, así será el grado de compactación que se le deberá dar al terreno. Generalmente, los rellenos se realizan en capas de 0,15 a 0,20 m, debidamente compactadas y con una humedad óptima para el tipo de material que se emplee.

Cuando la profundidad de los rellenos sea mayor de 1,50 a 2,00 m, teniéndose que realizar el trabajo en áreas reducidas, es recomendable hacer un estudio para la construcción de una losa de hormigón y evitar el relleno.

ELABORACIÓN DE MORTERO TRADICIONAL

Para elaborar un mortero tradicional necesitaremos: cemento, agua y arena. Para obtener la mezcla del mortero que se va a utilizar en el enlucido se procede a cernir la arena en un tamiz construido normalmente con una malla metálica o plástica, este procedimiento separa la arena necesaria con una granulometría uniforme para el enlucido.

Una vez que tengamos la arena cernida se procede a mezclar con el cemento en una dosificación de 3 partes de arena y 1 de cemento, podemos usar un cajón de madera que construiremos en obra o algún recipiente metálico. Después agregaremos agua para obtener la mezcla final, que se colocará en la superficie que luego será enlucida.

  • CHAMPEADO: Es la primera capa de mortero que aplicaremos sobre la pared o superficie, el espesor puede variar entre 1 a 1,5 centímetros. Esta capa servirá para empezar a regularizar la superficie antes de dar el acabado. Después, las maestras alargadas nos servirán para que con la ayuda de las reglas, regulemos la superficie en sentido perpendicular, teniendo la precaución de que el material que vaya cayendo al piso lo devolveremos al recipiente donde tenemos el mortero, de esta manera se evitarán desperdicios y se aprovecharán al máximo el material preparado.
  • REVOCADO: Este proceso consiste en aplicar una segunda capa de mortero con la finalidad de regular mejor nuestra superficie, en comparación con el proceso anterior. Aplicaremos una capa muy fina al champeado, de tal manera que debamos ir rellenando todos los huecos que hayan quedado en la etapa anterior, luego con la ayuda de una llana o paleta de madera afirmándola con cierta fuerza procedemos a ir alisando la superficie mediante movimientos circulares.

  • CURADO: Una vez que se tiene el enlucido, es necesario curarlo agregándole agua por los siguientes 7 días las veces que sean necesarias. Es recomendable que se lo realice como mínimo tres veces al día. El fraguado del enlucido comienza más o menos en unas 4 horas, los motivos por el cual se hidrata el enlucido es para evitar futuras grietas por un secado demasiado rápido.

 

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