Una losa de entrepiso/cubierta está conformada generalmente por algún material de alivianamiento, el cual está separado por nervios. El espesor típico de una losa de entrepiso para uso residencial es de 20 cm dividido en dos partes: los de 15 cm de la parte inferior de la losa están formados por los nervios y el alivianamiento y los 5 cm de la parte superior por hormigón simple en el que está embebida una malla electrosoldada, que tiene la función de absorber los esfuerzos de tracción que cuartearían la capa superficial de la losa, admitiendo infiltraciones de agua hacia el interior.

 

 

 

 

En la fundición de losas hay que cuidar que se nivele correctamente el piso.

 

 

¿CÓMO NIVELAR UNA LOSA?

 

 

Esta tarea se realiza paso por paso, de la siguiente manera:

 

  • Se toma un nivel de referencia con respecto al nivel terminado que tendrá la losa (ejemplo_ 1.50 m).
  • Usando un teodolito o manguera, se timbra ese nivel a lo largo de toda la losa en estacas o en los hierros de las columnas.
  • Templar piolas de estaca a estaca de modo que estas queden a una distancia ‘codaleable’ entre sí (+- 2 m).
  • Se empiezan a colocar maestras bajo las piolas, dejándolas a nivel.
  • Se funde la losa usando como referencia las maestras.

 

 

Ten presente que las piolas deben templarse de preferencia en la dirección en la que se funde la losa, para que los carretilleros no deban agacharse cada vez que pasan.

 

 

 

 

¿QUÉ HACER SI LLUEVE?

 

 

En caso de lluvia, el riesgo principal es que ocurra un lavado parcial de la ‘lechada’ superficial por escurrimiento. Esto causa un debilitamiento del concreto en la superficie del elemento.

 

Una vez que se ha empezado a fundir no se puede interrumpir la fundición porque eso llevaría a la creación de las juntas frías, generando graves problemas estructurales en el futuro. La solución recomendable es cubrir las secciones recién fundidas y vibradas con un plástico impermeable, para evitar que la lluvia entre en contacto con el hormigón fresco. Se debe seguir el mismo patrón para dar el acabado a la losa.

 

Si la superficie está cubierta de agua a causa de la lluvia, antes de dar el acabado final a la losa es necesario remover esta agua con una escoba o con una manguera y espera a que se evapore el resto del agua. Un error que se suele cometer es el de empezar a dar el acabado final antes de remover el agua en exceso. Esto lleva a la incorporación agua/cemento y consecuentemente debilitando la camada superficial del elemento estructural.