La soldadura es una de esas labores donde el trabajador está expuesto a sufrir accidentes con fuego, electricidad y gases, que pueden ser altamente perjudiciales para la salud. Conoce los riegos de la soldadura y aprende a protegerte de ellos.

 

 

 

 

SOLDADORES

 

Los soldadores son miembros de un grupo ocupacional que está expuesto a diferentes tipos de riesgos, tales como: gases y polvos en la soldadura (dañan el aparato respiratorio); descarga o choque eléctrico (en algunos casos puede ser mortal); golpes y raspones (muchas veces suceden por falta de concentración o por descuidos); ruido (dañan los oídos de los soldadores); deslumbramiento (afecta a la vista y se produce al observar un arco eléctrico sin tener la protección adecuada) y las quemaduras (los rayos infrarrojos y ultravioletas generados por la soldadura por arco eléctrico, pueden ocasionar severas quemaduras en la piel).

 

 

 

 

RECOMENDACIONES

 

La soldadura es un trabajo muy exigente. Con la careta de soldadura Speedglas 9100, el soldador puede concentrarse totalmente en su oficio, pues su protección y comodidad están aseguradas, al cumplir los requisitos de resistencia a impactos de la Norma Europea EN 175, B y de la Norma del Instituto Nacional Estadounidense de Estándares  ANSIZ87.1-2003.

 

 

 

 

¿CÓMO SOLDAR DE  FORMA SEGURA Y PRÁCTICA?

 

CORRECTO:

  • Soldar solamente en las áreas autorizadas. Asegúrese que el lugar esté seco, libre de químicos y bien ventilado.
  • Inspeccionar el equipo antes de comenzar a usarlo.
  • Mantener a las demás personas alejadas, a menos que estén autorizadas para estar ahí y usen el equipo de protección personal adecuado.

 

 

 

 

INCORRECTO:

  • Usar equipo que esté defectuoso o en mal estado.
  • Soldar con las mangas remangadas o cuellos doblados, porque las chispas pueden alojarse ahí.
  • Dejar un soplete en mesas con residuos aceitosos. El aceite y el oxígeno no se mezclan, pues pueden causar una explosión.