La tecnología y automatización buscan que las labores de soldadura minimicen el margen de error y así haya un mejor costo-efectividad.

 

En el mercado de la construcción las labores de soldadura son fundamentales, porque debido a ellas se puede dar forma a distintos tipos de estructuras, las mismas que luego de un proceso serán instaladas en obras y complementadas con otros sistemas y productos para acabados.

 

En Ecuador podemos encontrar distintos tipos de soldadura, varios de ellos tienen ya décadas siendo usados, entre los que podemos citar: arco eléctrico, arco blindado, MIG/MAG, TiG, entre otros. Cada uno de los tipos de soldadura mencionados poseen características y beneficios que los han hecho ganarse un espacio en el mercado.

 

 

 

 

No obstante, hoy en día a nivel mundial la soldadura está evolucionando a pasos agigantados, tanto que la tendencia actual es la automatización de los procesos, que representa un gran paso para los fabricantes latinoamericanos.

 

¿Por qué automatizar la soldadura?

 

Erróneamente se tiende a pensar que los nuevos desarrollos en soldadura se reservan únicamente para la industria automotriz o para la fabricación de piezas especializadas. La tecnología ha avanzado a pasos agigantados ofreciendo soluciones en todos los niveles y para diferentes industrias. Cualquier empresa que trabaje con soldadura es candidata a una automatización en menor o mayor medida, pero siempre ayudándole a mejorar sus procesos y rentabilidad, haciéndolos mas competitivos.

 

 

 

 

La implementación de sistemas automatizados de soldadura supone múltiples ventajas, entre las que se destacan:

 

  • Mejoramiento de la calidad de las piezas.
  • Aumento de la producción.
  • Disminución de desperdicios y, por ende, costos de producción menores.

 

Estos sistemas son capaces de asegurar la integridad de la soldadura a través de controladores electrónicos que sincronizan el funcionamiento de la antorcha con las cualidades propias de la pieza a soldar, garantizando resultados superiores a los obtenidos en procesos manuales; además, dichos controladores identifican rápidamente errores como falta de penetración o imperfecciones.

 

De igual manera, la eficiencia de la producción es un factor determinante, porque con un tiempo mínimo de configuración y alta velocidad, un sistema automático o semiautomático podrá superar rápidamente a la soldadura manual y así reducir los márgenes de error humano al igual que los costos extra de mano de obra.

 

Lo indicado no quiere decir necesariamente que se pueda prescindir de la labor del soldador, porque este será quien posea la experticia y conocimientos necesarios para programar y asignar las tareas del robot. Este factor desplaza por completo el mito de la máquina que remplaza al hombre; por el contrario, motiva el establecimiento de políticas de capacitación continua en nuevas tecnologías y evita al operario el sometimiento a altas temperaturas, radiación y emisiones de gases que implica el proceso de soldadura.

 

El ingeniero Víctor Liste, gerente de Desarrollo de Industrial Robots Solutions Argentina, complementa lo anterior destacando que con la soldadura robotizada el costo de producción de las piezas es significativamente menor al de una celda manual; que la capacidad de producción y la calidad del producto final aumentan y que los operarios experimentan una mejora sustancial en sus condiciones laborales.

 

Al momento de evaluar si es rentable invertir en automatización, los fabricantes deben analizar cuidadosamente sus necesidades y metas de producción, al igual que el nivel de competitividad que desean alcanzar y, más importante aún, en qué contexto económico está inmersa la industria para la cual operan. Establecer una estrategia clara de inversión y proyecciones a futuro es vital en este proceso, así como trazar metas de producción evaluando cuándo se requiere de una soldadura de calidad superior a la alcanzada manualmente, qué tipo de metales emplea en su línea de producción y cuál es el presupuesto del que dispone para aplicar nuevas tecnologías.

 

 

 

 

Nuevos productos automatizados

Estos son algunos de los productos que se comercializan a nivel internacional y son ejemplos que demuestran hacia dónde evoluciona la soldadura:

 

– KR 16 L8 arc HW: Brazo robótico que tiene una alta capacidad de repetición y un alcance de 2000 mm. Cuenta con una muñeca hueca que permite una óptima protección de las piezas soldadas así como del interior del equipo. Esta solución realiza además corte por plasma y está en la capacidad de rotar piezas complejas; además tiene una geometría especial diseñada para corte pre-programado.

 

 

 

 

– Robo-TIP TIG: Posee un robot automatizado y un robot controlador de ABB. Una celda prediseñada combinada con tecnología TIP TIG provee tolerancia mejorada, alta velocidad de desplazamiento y una menor entrada de calor.

 

 

 

 

– Rebel EMP 215ic: Sistema multiproceso que proporciona un rendimiento de calidad industrial en soldadura por arco. Ofrece una nueva interfaz de operación de modos básico y avanzado, permitiendo a los operadores usar un control que combina parámetros tradicionales con la funcionalidad de un teléfono inteligente.

 

 

 

 

– Go-fer III: Es conocido como el ‘tractor de soldadura’, este equipo puede soldar, cortar por plasma y realizar oxicorte. Está diseñado para aceptar cualquier tipo de pistola y una antorcha estándar de 1 3/8 pulgadas.