La seguridad ocupacional es un tema que empezó en Ecuador en el año 1998, cuando se publicó el Decreto Ejecutivo 2393: Reglamento de Seguridad y Salud Ocupacional de los Trabajadores y Mejoramiento del Medio Ambiente de Trabajo. Este era un reglamento general que aplicaba a todas las empresas sin distinción de actividades.

 

 

 

 

Tiempo después se fueron expidiendo reglamentos específicos para diferentes ámbitos laborales, como: trabajos agrícolas, trabajos portuarios, etc., hasta que en el año 2008 se expide el Acuerdo Ministerial 174: Reglamento de Seguridad y Salud Ocupacional para Construcción y Obras Públicas, es aquí donde están todas las normas específicas y detalladas de lo que se debe hacer en materia de seguridad y salud ocupacional en toda obra de construcción.

A pesar de que contamos con normativa desde hace algunos años y que está vigente, son pocas las empresas que cumplen con ella. 4 de cada 100 constructores en Guayas manejan un sistema de gestión en seguridad ocupacional en sus obras.

 

 

 

 

No obstante, al ocurrir un accidente laboral, se realizan investigaciones por parte del IESS, ente que determina si el patrono, empresa o persona natural, cumplió con las disposiciones legales e hizo todo lo posible para que el accidente no ocurra, en caso de incumplir se le determina responsabilidad patronal, se culpa al patrono por el accidente y debe pagar multas.

 

 

 

 

Por ello, está comprobado que llevar una buena gestión de seguridad, cumplir las exigencias legales y poner las debidas protecciones en una obra de construcción, le dan una mayor tranquilidad al obrero y puede rendir mucho más, acortando plazos de obra y siendo más eficientes, esto se traduce a mayor rentabilidad para el constructor y tener una conciencia tranquila de que cuida de sus trabajadores.

 

 

Por: Ing. Carlos Arcentales, Gerente General