Hablar de construcción sostenible es pensar en el futuro que tendrán nuestras generaciones. El medio ambiente es el entorno que nos rodea y que condiciona nuestra vida en la sociedad, por eso el respeto y cuidado que tengamos hoy con este, permitirá que en los próximos años podamos seguir gozando de un espacio pleno.

 

 

 

 

Cuidar de nuestro ambiente es la meta principal, y es que nuestro planeta nos exige cambios positivos. Ante esta necesidad, organismos internacionales, como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente – PNUMA o UNEP, por sus siglas en inglés, publicó un informe sobre cómo hacer más sostenible el proceso de construcción de edificios.

 

Según PNUMA, la construcción sostenible es una manera en que el sector constructor actúa para cumplir con el objetivo de construcción, sin afectar y tomando en consideración, aspectos medio ambientales, socioeconómicos y culturales. La sostenibilidad en la construcción implica diseño, administración de edificaciones, construcción, rendimiento de materiales y uso de recursos para el desarrollo y la gestión urbana.

 

La construcción sostenible también requiere que los actores de la construcción vayan innovando para que puedan contribuir al ambiente, por ejemplo, uso de materiales reciclables, aprovechamiento de la luz natural, materiales con bajo contenido de carbono, utilización de energía solar y uso eficiente del agua. En el 2018, la sustentabilidad va a avanzado y marcando tendencia.

 

 

 

Nuevos sistemas y materiales 

 

En estos días la forma de construir, y los materiales que se aplican tienen características que marcan la diferencia, y entre ellas encontramos:

 

La resistencia, es uno de los principales componentes de los materiales aplicados en una construcción sostenible. El cambio climático y los desastres naturales exige la utilización de materiales resistentes, de alta durabilidad, para que no solo sean sostenibles, también que puedan proteger la integridad de quién habita en la edificación.

 

El bienestar es otro punto de referencia, se estima que exista un aumento en los estudios de bioconstrucción, donde no solo se observa el impacto, también el bienestar. Entran en juego las herramientas automatizadas que son un apoyo para el constructor a la hora de trabajar, para poder obtener resultados más rápidos y con calidad.

 

Cuidar de nuestro medio ambiente y construir edificaciones que respeten el entorno, sin perder su estética y funcionalidad es clave a la hora de pensar en sustentabilidad. El sector va a avanzando para generar espacios óptimos que permitan una mejor calidad de vida.